Los culos escleróticos también se mueven con la música.

Como toda esclerótica refutada que se precie yo también recibo comentarios tipo “estás bien para lo que quieres”, que es algo muy recurrente en este gremio de gente que le va echando morro a la vida para escaquearse de lo que puede.

En mi caso, que sé que no es el de todos los escleróticos “arround the world”, a mi la esclerosis no se me nota más allá de que de que soy una mezcla entre Dori (buscando a Nemo), el abuelo de los Simpson y Homer. Es decir, llevo media vida entre post it y agenda, estoy siempre agotada y se me vuelvo tonta por momentos (iba a decir gilipollas, pero eso ya venía de serie, con el ambientador de pino).

Así que unas frases muy recurrentes que a las personas como yo nos dicen es:

1.- No haces más porque no quieres.

2.- Estás mal para lo que quieres.

3.- Me parece que le echas mucho cuento.

4.- Hace más el que quiere que el que puede. (Esta última rescatada del refranero español que es muy bonico  y muy surtido)

Para las 4 afirmaciones sólo hay 2 posibles respuestas, y tengo una preferida, a ver si adivináis cual es:

Respuesta 1: Si quieres te puedes cambiar por mi una semana y me cuentas.

Respuesta 2: ¡¡¡Vete a la mismísima mierda!!!! (si supiera como poner emoticonos en esta cosa veríais un montón de manos haciendo una peineta)

Por sino lo sabíais (leeros la letra pequeña del contrato) resulta que si eres esclerótica y no se te nota por fuera (aunque por dentro tu cuerpo se comporte como Jorge Javier Vázquez en una gay parade, está desaforao) no puedes llevar una vida tranquila y sosegada, que lo mismo tú antes eras un monje budistas desesclerotizado, normal, vestido de color mostaza y azafrán, (como un perrito caliente), pues esos tiempos se acabaron colega, ahora eres esclerótico, ahora estás en la élite, ahora formas parte de un selectivo grupo (como la lista Forbes, pero con calderilla de verdad, en plan cuento los céntimos en la caja del super) en el que hay que dar el callo.

Ahora tienes que hablar con el Fatiga y explicarle que vuestra relación es imposible, que sabes que te quiere y que nunca te abandonará (lo sentirás observándote en plan ángel de la guarda o acosador que da miedico, con pantalón pitillo y chupa de cuero) pero que ha llegado el momento de dar un paso más en tu vida y el no forma parte, ahora te debes a un bien mayor (como si hubieras entrado en una secta), ahora estás en el nivel en que DEBES JUSTIFICARTE TODO EL TIEMPO.

Si amigos ahora ya no vale, un no puedo o un otro día sin más, ahora es no puedo porque tengo que descansar, o es que ya sabes que esta enfermedad…, o es que simplemente como tienes el tiempo medido prefieres ver a Azul que hace mil que no lo ves antes que a Verde. Tampoco valen los no me apetece salir, así, a secas. Ahora debes elaborar un memorándum y que te lo sellen 3 notarios para poder decir que si eso otro día.

A mi, como esclerótica sin criterio, me resulta muy llamativo, no por nada en concreto (que sí) sino porque éstas cosas antes no pasaban (como dicen las señoras de bien que bajan la basura a las 9 de la mañana en agosto). En la era pre-esclerótica a una no le apetecía hacer algo y a la gente le daba igual (o por lo menos tenían la delicadeza de ponerte a parir a tus espaldas), ahora no, ahora insisten y se mosquean, y si tienen mucha confianza te sueltan alguna de las 4 fantásticas frases que he puesto antes. Porque resulta que tú ya no eres quien decide con quien quedas para pasar tus raticos de guay, ya no eres tú quien decide con quién vas a bailar sentada, ¡estamos locos o qué!

Cuando te nombraron Su alteza Real Esclerótica I (sin criterio) se te revocaron los derechos de salir a la calle como los adultos independientes, ahora ya tienes que ponerte en contacto con el jefe de la Casa Real de Esclerolandia y que el autorice tu salida, valorando que esta sea acorde en modo y forma. Es decir (y clarito como el agua) irse a cenar y pronto a casa: está bien; irse a comer y a media tarde a casa: está bien; salir a desayunar: está bien… Ahora sí, de pisar una discoteca, pub o similares: ¡¡¡pues no te encontrarás tan mal cuando el sábado te fuiste de fiesta!!!

¡¡¡A tomar por culo!!!

M.J.

Luciérnagas y mariposas. Lori Meyers

2 comentarios en “Los culos escleróticos también se mueven con la música.”

  1. Me gusta cómo escribes, seguro q me engancho a tu blog.
    Otra esclerosa más.
    Bueno, cada uno afronta su diagnóstico como le parece. Yo empecé contándolo….y comprendí q….me estresa más tener q estar dando explicaciones de estas cosas tan difíciles de explicar. Ya no gasto energía. Pongo excusas más mundanas y listo. Si la gente va a lo suyo, tampoco gano nada.
    Te animo col el blog. Tu estilo me divierte

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    1. Gracias por leerme, es muy emocionante saber que hay personas al otro lado disfrutando. Está claro que cada uno busca la mejor manera para afrontar sus circunstancias pero hay casos en los que no se hace público por temor y/o vergüenza. Y aunque hay temor, no es en ese sentido y la vergüenza era verde y se la comió un burro. Si tu vida es más cómoda yendo a tu bola, olé tú que has encontrado cómo llevarlo para sentirte mejor, enhorabuena!!! Un saludo 😊

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