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A gilipollas que busca excusas para salir de nuestra vida,¡portazo en el culo!

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Dudamos de que el mundo nos siga queriendo.
Los que no seáis escleróticos y me leáis (que ya son ganas, pero gracias) diréis que soy una dramática ¡¡¡¿Cómo podéis pensar eso?!!!, ¡¡¡que alguien me traiga las sales antes de que me desmaye ante tremenda afirmación!!! (imaginarme como una señora del S XVI, con las cortinas de raso como vestido y tal que queda más dramático. Ah! y con una peluca de 2 pisos con sus tirabuzones y toda la pesca)
No es  una exageración, yo no dudo que las personas de mi mundo me quieran (soy muy guay y le doy un toque de glamour a sus vidas) pero hay muchas personas que sufren el efecto «Bomba Atómica» que se da cuando  la EM se empieza a hacer evidente. No debería de ser así, porque nosotros nos rodeamos a diario de gente, que con los años, nos van pareciendo  más gilipollas por momentos y aquí estamos, al pié del cañón, porque hay que quererlos igual, pues por  esa misma regla a nosotros también!.
Quizá esa consecuencia sea una de las razones por las que las/os escleróticas/os son más reticentes a salir del armario que los gilipollas, también será porque de estos últimos hay un montón y claro, si empiezas a dejar de hablarles por gilipollas pues te quedas solo.
Lo  malo de vivir con esta incertidumbre emocional (que para muchos es una realidad) es que estás en constante preocupación que sumado a la incertidumbre de la EM te tiene en un sin vivir continuo (que parecemos chiguaguas, todo el rato alerta) y te hace ser un ser desconfiado. Una que piensa que va a ser siempre una ser alegre y dicharachero, que se va a encontrar siempre con gente guay y luego llega algún gilipollas y se lo tumba, en fin!
He de  ser sincera (más bien soy sincera porque quiero, que tampoco…) y os diré que to no he sufrido demasiadas pérdidas personales con esto de ser esclerótica, al revés, los que están lo hacen al 100%, pero eso no es lo normal. Lo normal es que os encontréis con algún imbécil (además de gilipollas) que utilice  la excusa de la EM para 2 cosas:

  1. Salir por patas como el coyote de los dibujos.
  2. Ponerla de excusa para ir dándote de lado hasta que el efecto de «disolución» hace presencia (de pronto, no sabes como, esa persona se disuelve como el azúcar en el agua)

A estas 2 situaciones solo puedo decir una cosa ¡agárrense los machos!
¿De verdad queréis ser  escleróticos de paisano para conservar estas relaciones de mierda?
Es normal que cuando uno se acostumbra a tener una cara cerca, pues ala añora, pero llega un momento que necesitas tener algo más que una cara conocida cerca, necesitas que esa cara vaya acompañada de una persona empática que te haga sentir apoyado y que te diga «sé que crees estar en la mierda, no te preocupes, yo estoy contigo»  Que quizá (lo más seguro) no te pueda solucionar nada pero sí te hacen estar más cerca de la «normalidad» sobre-valorada  que todo esclerótico que se precie ansía. Así que, yo que vosotros, miraría a mi alrededor con ojos de esclerótico 3.0 (como Terminator pero… bueno, como Terminator) y valoraría lo que tengo y como me hace sentir. Todo lo que sea menos de sentimientos de aceptación, ¡a tomar viento! Somos 8.500 millones de personas en el mundo (margen de +/- 3), de ellas son potenciales amigos 47 millones (restando a los gilipollas que ya conoces) así que haced honor a la expresión  «a Rey muerto, Rey puesto! y tras unos días de lógica decepción, coged la guía (si es que eso aún existe) y buscad a vuestros nuevos colegas de risas. Que los que ya no están es que han tardado demasiado en levantar el vuelo.
Somos expertos en dar lecciones de vida, y dado el circo en el que vivimos, nuestras horas son segundos, así que hay que regalarlos a quien te haga sentir como en casa.

Necesitamos un cambio de aires.

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No es que a mi me haya dado un arrebato esclerótico y haya empezado a desvariar con la idea de que todo lo que nos rodea es una mierda, que también puede ser (no descarto nada). Más bien es que estoy empezando a no verle el sentido a vivir en un entorno que, querernos nos quiere un montón (o no) pero lo que si es seguro es que entendernos lo que es entendernos… mas bien no.
Lo mismo soy yo que tengo una mente hiperactiva y observadora,que con la de drogas legales que tomo debería estar observando el  vuelo de la mosca salvaje del oeste de mi barrio a cámara lenta, pero no, ejerzo de observadora. Y desde que me muevo por los subterfugios de  los  barrios  escleróticos cada vez me topo con más habitantes de este sórdido mundo, tanto recién llegados como veteranos con la misma queja recurrente,  en los veteranos se nota ya el tono de hastío (si,se palabras cultas), «es que nadie me comprende» He de remarcar  mucho esto porque sin darnos cuenta los escleróticos acabamos por relacionarnos sólo entre nosotros, como los miembros de un club de campo o los futbolistas, nos convertimos en Borbones escleróticos y practicamos la endogamia social (pero en pobre,claro) ya que estamos tan cansados,frustrados,  hartos que no queremos estar con gente que te diga  «es que te tienes que animar», que tu por dentro piensas «ojalá te entre una cagalera de las que hacen historia para poder decirte «es que no tienes que cagar» ver que tal se te daba» pero como vosotros sois mas educados y estáis mejor socializados que yo contestáis amablemente «en ello estoy» Son esas cosas las que nos hacen ir cogiendo distancia con el entorno y sentirnos más estresados, con lo mal que nos sienta el estrés, que nos deja medio lerdos y nos hace que «el Fatiga» se venga arriba.

Hay una cosa que ningún (o casi ningún) esclerótico reconocerá y es que vamos por terreno desconocido, es decir, nos encontramos viviendo con una enfermedad que no entendemos (ni nosotros ni nadie, estamos más o menos igual que cuando Charcot dijo «esto tiene pinta de ser Esclerosis de Mierda, pero la llamaremos Múltiple que queda más cuqui»), que nuestro sistema de vida ha cambiado y lo que te rondaré morena, que esta enfermedad es imprevisible (por mucho que te lo curres), que tu cerebro funciona día si semana no, que debemos aprender a no frustrarnos, a que ahora somos como niños pequeños y tenemos que tener nuestras horas de descanso más que regladas y que la improvisación en nuestras vidas se fue a la mierda, bueno pues a todo eso le sumas el desconocimiento general con frases tipo: «eso es de los huesos», «como tu hay mucha gente y está trabajando», «no haces más cosas porque no quieres», «es que siempre estás cansada/o»,»pues no se te nota nada»,»es que con esa actitud nunca vas a estar bien», etc, etc, etc (podría poner etc hasta hacerme vieja) nos encontramos que poco a poco el esclerótico deja de comunicarse, empieza a retraerse y ya la hemos liado, porque si el entorno empieza a agotarse antes que nosotros y cuando somos personas perfectamente autónomas ( de independientes, no de las de trabajar. Puntualizo antes de que venga Montoro a cobrarme) a los escleróticos en general nos genera una sensación de desamparo que empiezas a plantearte vender parte de tus drogas para poder ahorrar por si necesitaras ayuda en un futuro. Jugamos con el «Factor de Incertidumbre» y como ya he mencionado antes, nosotros con la incertidumbre, así, de normal, pues mal, para que engañarnos, nos convertimos en cucarachas cuando les enciendes la luz, desubicados, desorientados y sin idea de hacia dónde ir.

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En resumen, ser esclerótico, más que una enfermedad (que lo  un estilo  de vida, más o menos como ser vegano o profesar el judaísmo ortodoxo, tiene un montón de pautas que has de seguir para llevar una vida adecuada y ordenada que te permita domar al la bestia lo máximo posible. Y hay veces que este estilo de vida no dice a gritos que debemos coger distancia y empezar de nuevo, el mundo que hasta ahora nos rodeaba no sabe que hacer con nosotros, no sabe cómo debe tratarnos y en  muchos casos no quiere aprender. Y no nos engañemos, nosotras/os ya no somos los mismos, aunque alguno aún esté por ahí combatiendo con la vida para evitar un cambio que va a pasar con ellas/os o sin ellas/os, bueno que de hecho ya comenzó el día que el neurólogo le dijo que tenía una enfermedad desmieliniporras, así que llega un momento en el que tienes que decidir que vas a hacer con tu vida y olvidarte de qué creen los demás que debes de hacer con ella. Ponerte el mundo por montera y decir «aquí os quedáis, que esta se pira» y empezar un viaje que te lleve allí dónde vayas a ganar calidad de vida, de conocer gente que te diga que la EM no es para tanto, que tiene una amiga que la tiene hace años y ha escalado 18 veces el Klimanharo, siempre hay tiempo.

La altura de los árboles.

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Fingir que no pasa nada, que todo sigue igual,que la vida volverá a ser lo mismo que siempre fue, que las ilusiones,las necesidades,las aspiraciones,las prioridades no saltan por los aires cuando te conviertes en esclerótico ¡es como decirle a un calvo que si se rasca la nariz después de hacer el pino volverá a tener pelo!
Porque todo eso sucede, de pronto y sin previo aviso (que ya podía mandar un WhatsApp o algo) la EM te convierte en una hoja en blanco y tienes que volver a reescribirla, que en realidad es un por culo porque a ver qué narices pones.
Estás caminando en terreno desconocido, con un mapa que no entiendes y a solas, en completo desamparo, rodeados de árboles enormes, altísimos y sin una moto sierra de las que molan para poder abrir camino, que por otra parte tú coge una moto sierra y ponte a cortar árboles y verás que pronto aparecen los de Greenpeace y dejas de estar sólo, que los escleroticos estamos súper protegidos pero los pobres arbolicos no pueden echar a correr (en realidad el 80% de los escleroticos tampoco, ahora me da miedo quedarme quieta por si me talan o se sube alguno de Greenpeace a mis hombros y se queda ahí a vivir)
Es relativamente fácil esconderse detrás de emociones que son reflejo de la sombra de cómo nos sentimos, como un Dementor llamado a tu puerta cuál vendedora de Avon, pero que no lo digas en voz alta no significa que no estén.
Los escleroticos, que somos muy noños, queremos qué cuando la gente nos mira nos vean, a nosotros, no a nuestra cojera o nuestras ojeras, ni a nuestro pensamiento lento o nuestros temblores, somos así, tenemos aspiraciones, pero a veces se nos olvida que la hoja en blanco sólo la vemos nosotros y algún iluminado al que se le sale la empatía por las orejas, el resto del mundo solo ven a las personas que éramos PRE-EM no a las que somos POST-EM.
No podemos culparles, nosotras/os estamos más perdidos que Froilán en una biblioteca,así que enfadarse con los demás porque no nos hacen sentir reconfortados pues es un poco ser esclerocabroncetes, aunque eso no significa que debamos estar disculpándonos por ser esclerótica/os y habernos convertido en personas diferentes, ya que ser esclerótica/o es como pertenecer a una banda o a la mafia, solo unos pocos entran y nadie puede abandonarla, así que hacemos lo que podemos con la velocidad de pensamiento que tenemos para trabajar. A nadie se le ocurrirá que una scooter gane en una carrera de MotoGP, pues con los escleroticos lo mismo, hay que adaptarse a la velocidad de pensamiento y acción porque muchas veces somos como caracoles yendo marcha atrás. Por eso, desde la ingenuidad (que en cualquier momento se puede tornar mala leche) creemos que la gente que nos rodea sabrá entendernos y que disculparán nuestras peculiaridades, que tendrán la paciencia suficiente para hacer de nuestra vida un camino más cómodo hasta que aprendamos a movernos solos, más que ingenuos parecemos gilipollas (la culpa es de la EM) porque todas esas cosas tampoco las tendríamos antes así que, ahora que somos maniquíes des catalogados, pues menos.
En realidad solo nos queda armarnos de paciencia (de armas de verdad no hablo,eso ya a vuestro gusto) y procurar andar sobre la línea de lápiz que nos han marcado en el suelo sin obligar a nadie a quien también la recorra, porque siempre hemos oído hablar de gente que rompe sus relaciones cuando a la otra persona le pasa algo difícil y lo hemos criticado, pero ahora somos nosotros a los que nos toca torear en esa plaza y, la verdad, no estamos ágiles ni para torear una aspiradora Roomba.
Como ya os dije tenemos una relación Tóxica con la EM que lo desestabiliza todo y de la que mucha gente huye, pero seguro que hay alguien tan loco como nosotras/os (y sin diagnosticar) que quiera cogernos de la mano y hacer este camino de mierda con nosotras/os, hay gente que hace el camino De Santiago, puestos a ver gente hecha polvo ¿porqué no nosotros?

Y tú, ¿qué tal?

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Hay una pregunta muy recurrente, y comprensible a la vez, que es el ¿y cómo lo llevas?. En realidad es una pregunta muy personal e intransferible, porque si a cada uno nos afecta lo de ser esclerótico de una manera, lo de cómo lo afrontamos es una historia similar. Hay varias formas de enfrentarse a al diagnóstico y que no impliquen pegarle a nadie (a las personas no se les pega, eso es de 1º de guardería)

El truco de esa pregunta está en el momento en el que te la hagan, si te la hacen al principio pues estás un poco en plan fumao, que te hablan y tal pero como si no fuera contigo, entre que normalmente acabas de salir de un brote y que te dicen lo de desmielinizante pues estás a medio minuto de que se te caiga la baba, ese periodo suele durar poco, en cuanto te hacen efecto los corticoides ya vas volviendo un poco más en ti.

Si te la hacen cuando estás en el periodo histérico (histérico moderno, no el de vamos a masturbar a su señora) pues parece que vayas puesto de anfetas hasta las cejas, ya has descubierto qué es desmielinizante (que no es poco) y empiezas a «atar cabos» y a relacionar lo que ahora sabes que son síntomas, que es una lista interminable (es como la tabla periódica de los síntomas, un coñazo) con cosas que te pasaban, por lo general relacionado con la fatiga y poco más, pero en tu mente has montado una pizarra como las que usan en las series de polis que te dicen dónde estaba el sospechoso en cada momento y con quien. Esta fase suele ser la más duradera porque hemos de tener en cuenta varios factores y es que la medicación aún no ha empezado a hacer efecto (si es que te la han dado) cuando el brote se manifiesta es porque la EM está on fire con lo cual deja lesiones, no te deja tonta si no es que lo eras antes pero te deja raruna y es cuando pasas a uno de los estados siguientes: estado estrella del rock o estado apestada.

El estado estrella del rock es el que el teléfono no para y todo el mundo quiere hacer de tu vida el camino de baldosas amarillas que te lleve al momento anterior y que vuelvas a ser como eras, ¡No lo verán nuestros ojos! El estado apestada es en el que la gente aprovecha que estás jodida y ya no puedes seguirles el ritmo para decirte «see you later Maricarmen» Por lo general ambos estados suelen ir juntos,  con lo cual, estamos jodidas y no sólo un poco porque cuando te das cuenta tienes un montón de tareas pendientes y piensas ¿pero qué narices he estado haciendo con mi vida, que no me vale nada de lo anterior? (con los corticoides no te vale ni la ropa si te descuidas) Te encuentras con que tienes que amoldarte a un nuevo ritmo de vida y aquí recurro a la broma que siempre hace mi amiga Mónica y es que hay que hacer las cosas «Despasito» (en este momento me hierve la sangre de recordar la canción) si estás muy esclerótico  y necesitas ayuda pues que os voy a contar, que no siempre es tan glamuroso como cuando sale Stephen Hawkin con su super silla ahí descubriendo cosas del universo con la mirada, literalmente.

En realidad el ¿cómo lo llevas? no tiene una única respuesta, ya que depende de un montón de variables tales como : si has descansado bien, si la medicación hace los suyo, si llevas una vida lo más tranquila posible, si has entendido que esto es algo que ya es para siempre (como los tatuajes, que aunque intentes quitártelos siempre dejan huella…) yo en estos casos recomiendo respuestas extremas, es decir «bien» si estás bien y «mal» en cualquiera de los otros casos, matizaremos que el «bien» es un bien esclerótico es estar escleroguay que significa que dentro de toda la complejidad que conlleva la historia pues estamos bien, yo he estoy teniendo más días escleroguays conforme pasa el tiempo, y me dan más medicación, que aparte de Psicología también estoy en 1º de Politoxicómana (y esta carrera promete tener mucho contenido) porque como esperéis o esperen un «bien» como el del resto del mundo (que esos bien,bien, pues tampoco) podéis esperar sentados.

Que bien- Izal

Teoría de la Evolución Esclerótica según yo. Cap. 20: La EM no se combate, se la engaña.

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Os voy a contar la idea más inteligente que se me ha ocurrido en lo que a ser esclerótica se refiere, agarraos a la silla porque esto es como ver un unicornio vestido de lagarterana, de lo raro, lo más:
No se combate a la EM, se aprende a vivir con ella y se la intenta engañar.
¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Ya, en este momento se ha venido abajo vuestra fe en mi sabiduría ancestral… Tranquis colegas, que esto acaba de empezar.
A la EM no se la combate, no porque no se lo merezca, es una hija de fruta diplomada Magna Cum Laude en joder la marrana, sino pues porque como es tan engreída cuanto más te encabezonas tu en combatirla, más se viene arriba la señora, es como el Dark Wader del cuerpo, le gusta hacerse notar.
Vosotros imaginar que nuestro cuerpo es como la peli de Avatar ¿vale?, nuestro sistema inmune (SI)  son los seres azules y nosotros los americanos pirados. Bueno pues nosotros llegamos en plan «Seres azules del SI os vais a cagar con nuestros interferones y nuestros inmunobloqueadores. ¡Este es vuestro fin, fistros pecadores!» (en mi cabeza los americanos pirados hablan como Chiquito de la Calzada) y los seres azules nos miran así con aire de superioridad y nos contestan «¡Estáis que sí!, de que vais, si sois tecnología obsoleta, no lleváis ni puerto usb, ni wifi ni nada, criaturas. Os vamos a hakear el sistema y lo vais a flipar» (estos suenan con acento de barrio chungo)
El tema está en que a veces, y a base de perseverar, pasa que  de un ser azul que mide 3 metros y te hakea la vida se convierte en un Minion (cabroncete,pero ya no es lo mismo). Le damos tantas drogas que lo terminamos convirtiendo en un híbrido entre un Minion ,»El Luisma» y «El Baraja» consiguiendo que deje de atacar a las bravas y subidos en sus caballos voladores (en serio¿qué le pasó a Cameron después de Titanic, le quedó tanto trauma que empezó a tener paranoias?) así que aunque ataque, pues ataca un poco como el ejercito de Gila, sin mucha organización y con el Minion tonto al mando, que es más o menos que un glóbulo blanco con su colega la proteína pasaban por allí y han roto algo, como cuando dejas al niño suelto en Carrefour y tira un bote de cristal, pues aquí pasa lo mismo, el daño es pequeño, no lo cobramos pero jode.
Cuando la guerra química entre el SI y nosotros se nos vuelve en contra es cuando se demuestra quienes son los verdaderos héroes. La única herramienta para aplacar al SI es el aburrimiento, el suyo y el nuestro, porque como el mejor ataque es una buena defensa y nuestras defensas nos están atacando (crea un ejercito con toda la disciplina desde el amor para esto) pues nos toca entrar en Def -Con 1 y hacernos los muertos, o casi, ¿vosotros habéis visto el vídeo de una cabra que se lleva un susto y se desmaya? ,pues algo parecido. Ahí es cuando se engaña al SI, bajamos tanto el ritmo que el SI se queda desconcertao, no sabe si es que ya nos ha dejado gilipollas nivel Justin Bieber o que narices pasa, pero no.
Lo que pasa es que somos seres pluricelulares y en algunos casos plurineruronales funcionales, no vayáis dando por hecho que todos tenemos varias neuronas y que son funcionales, que no (eso no hay esclerosis que lo reviente, sino está no está) y aprendemos de las circunstancias (unos más deprisa, otros menos y otros nunca, esto va para los 2 primeros) y nos damos cuenta que si bajamos el ritmo pues la EM se aburre y se pone a ver la tele, seguramente el telediario de la 1, con lo cual los síntomas pues poco a poco se van aplacando y nos dejan hacer algunas cosas. Hay quien deja a la EM en estado comatoso y le permite correr maratones, escalar montañas e incluso trabajar (qué locura más grande eso de trabajar, el que lo inventó odiaba a la humanidad en su conjunto) y hay quien, como es mi caso, en que me permite ser funcional por las mañanas, que eso es porque mi EM es la Reina del Baile de las EM Hijas de Fruta, porque yo no veía amanecer desde que tenía 20 años y veía los amaneceres borrosos y con cierto olorcico a cubata, y ahora los veo con cierto olorcico a café con leche y Lioresal, así que deduzco que mi EM simplemente mira la tele pero me controla con el rabillo del ojo, para darme un ¡zasca! de los buenos como me descuide.
A lo que iba, que en el modo estratégico voy a engañar a esta arpía ON, es en el modo que nosotros podemos tener algo que decir y no convertirnos en la pareja pringada a la que no se le deja meter baza, que en nada que nos enseñamos a relajarnos, a organizarnos y a mantener una vida medianamente saludable (a ver, sin volverse loco, que somos humanos y unas cañas o unos vinos nos hemos ganado) pues el SI entiende, porque no es muy listo que estamos apagados o fuera de cobertura en ese momento y piensa «si eso llamo luego» y como no se pone un post it, pues se le olvida.
Y este es básicamente el desarrollo de mi idea/Teoría de la Evolución Esclerótica en su capítulo 20 según Diario de una esclerótica. Para aquellos que dudéis de mi teoría os invito a rebatirla, así es como avanza la ciencia, con un pirado/a exponiendo una teoría y el resto del mundo intentando tumbarsela.
Para los fans incondicionales y los vagos que aunque no se la crean no van a molestarse en rebatirla, bueno y para los incrédulos también que seguro que en el fondo son majos aunque no me crean, os dejo el enlace del vídeo de la cabra que se asusta y se hace la muerta. Hay una cosa irrebatible, si soy un poco pirada, pero hay que quererme igual.Cabra que se asusta

No es por ti, es por mi. Tú eres genial.

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Sabéis ese periodo de transición que se produce entre el momento en que sales del escleroarmario, cual vedette del Moulin Rouge, y todos los tuyos te dicen que te apoyan y te miran con cara de penica (más que nada porque no tienen ni idea de lo que te pasa, y tú tampoco) y a las 2 o 3 semanas en que ya te miran con cara de «joder, es que no pones de tu parte, así  siempre serás esclerótica». Ese momento en el que tu los miras con todo el amor que eres capaz de acumular y piensas «no es bastante que me dicen que soy esclerótica que tengo que recibir la iluminación divina y darme cuenta de que estoy rodeada de gilipollas» He de aclarar que, por suerte, no son todos sino el drama estaba servido ya como para hacer un canal exclusivo en cualquier plataforma de pago «Esclerodrama TV» por ejemplo.
Como siempre, los que no jugáis en este equipo diréis que soy muy exagerada, que si es que hay que ver, que si tal y que si cual… Pero los que comparten equipo conmigo estarán pensando ¡¡¡cuanta razón tienes!!! ¡¡¡que te nombren ministra!!! ¡¡¡que te saquen como artista invitado en un capítulo de los Simpson o en The big bang theory!!! os agradezco las alabanzas y no penséis que lo pongo en negrita para influiros, que un poco sí, pero es que he visto en otros blogs que la gente lo hace y me sentía un poco fuera.
Bueno, a lo que iba, los escleróticos y otros afectados por enfermedades discapacitantes, toca-narices y agotadoras de paciencia a corto, largo y medio plazo, nos encontramos con personas que «nos quieren», o eso parecen creer, que nos dicen «pues ya quedamos cuando estés bien» (de ahí viene lo de agotapaciencia) que a ti te suena al típico de las rupturas «no es por ti, es por mi. Tu eres genial» ese que tu piensas, «pues joder, si soy tan genial porqué coño me estás dejando», ¿no?  Y ahí nos encontramos con lo de siempre, y es que, sin darte cuenta te empiezas a ir al lado oscuro, atraida por la esclerofuerza , empiezas a pensar ¿qué coño me pasa para que la gente que se supone que me quiere empiece a huir despavorida como si viniera Gozzilla sin desayunar a invadir mi ciudad?
Nada, escleróticos y escleróticas, no nos pasa nada que nos saque del mercado de lo social, somos igual de monos y adorables como eramos antes (si es que lo eras antes, que tienes esclerosis, no estás en Cambio Radical) lo que pasa es que tenemos el deber y la obligación como escleróticas/os licenciados en centrarnos un poco más en nosotros, ni más ni menos, y claro eso significa que el tiempo está tasado y hay que hacer un curso intensivo de organización, con lo cual la disponibilidad para ejercer de entretenedor de personas aburridas pues ya no está ahí, y en eso, queridos (a veces) amigos con la iglesia hemos topado, bueno con la iglesia, con el ejercito francés y con una horda de Jinetes Negros que vienen a decirte desde el cariño y porque eres especial para ellos «ay, guapi, es que has cambiado un montón y no tienes tiempo para quedar,por eso no te llamo»«es que yo no sé cuando vas a estar bien, así que, cuando estés bien y quieras pues me llamas»
La cara que se nos queda después de leer, porque no te lo dicen mirándote a los ojos, por si los conviertes en estatua de sal o les pegas lo de ser esclerótico o en realidad descubres que lo que son es un pelín convenencieros y te pueden dejar el tufillo a amigo de mierda, porque la otra opción es pensar que para ellos es dificil asumir que tienen un amigo con esclerosis múltiple, pero eso se quita pasando tiempo con el esclerótico en cuestión y esos son los que se quedan, los que te escriben o algo, yo que sé aunque sea para mandarte vídeos chorras de su gato o cosas así y esos ves que es que hacen lo que se puede, que cuando te ven aún llevan cara de haber ido en moto con Marc Márquez y sin casco (carica de sustico) pero que después de 2 cervezas y cuatro chistes de escleróticos se pasa, y ven que si, que tu vida es un poco diferente pero que si te organizas puedes hacer un montón de cosas de persona normal (si ya eras normal de antes, que no esperemos ahora que el amigo  raro se convierta en un amigo para exposición)
Nosotros, que a veces vamos un poco lentos, pues tardamos en decidir qué hacer en consecuencia, es normal, no vamos a hacer sangre con eso, porque desde que nos dan el diagnóstico hasta que conseguimos empezar a normalizar un poco pueden pasar perfectamente un mínimo de 6 meses, en los que pasamos a ser personas normales a, por medio de una bomba de humo (como en lluvia de estrellas), convertirnos en pollos sin cabeza súper medicados que parecemos el Súper Ratón pero en vez de super vitaminarnos y mineralizarnos nos dejan a medio minuto de contar los puntos del gotelé, ya cuando nos convertimos en yonkys guays (de los de drogas con receta) es cuando nos damos cuenta de lo que nos han dicho y la cara que se te queda es de ¡¿qué coño me estás diciendo?, ¿que cuando esté bien que te lo diga?! ¿pero a ti el manual de «Cómo ser un amigo normal» dónde cojones te lo han dado?, ¿con los puntos de la Travel Club por echar gasofa? (que no se me ofendan los que usen diésel, un coche eléctrico o moto, bueno ni los que vayan con vehículos sin motor o andando, pueden ser tan amigos de mierda como los de la gasofa, o más si se empeñan) y ahí es cuando, sin ton ni son gritamos en casa » qué cabrón/a» y empezamos el proceso mundialmente conocido Purga Gate y aprovechando que nuestro tiempo es oro porque está tasado, porque necesitamos nuestras horas de descanso y tranquilidad que es, más o menos como pasar por la piscina ce Cocoon, empezamos a vaciar la agenda y nos quedamos más anchos que largos.
He de decir que este dicho que dice que «lo que la vida te da la vida te lo quita» en este caso no siempre es negativo, porque al quitarte de la agenda a personajes sin sentido dejan hueco para conocer a gente nueva, que lo mismo tampoco tienen sentido, pero la ciencia avanzó a base de experimentación de Ensayo y error.
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¿Quién coño quiere ser normal? 

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Últimamente  estoy leyendo en las redes sociales a un montón de escleróticas/os quejarse amargamente o enfadarse cual «cani» al que le han dicho que Camela son los padres, de que sus neurólogos les han dicho que hagan «vida normal » y que se están dando cuenta de que esa «vida normal» pues no se puede llevar.
Primero habría que contextualizar lo de «vida normal», que como imaginaréis no es igual para todos. Cuando tu neurólogo te dice que hagas «vida normal» yo he intuido que se refiere a que no te metas en casa y te dediques a regodearte de tu tristeza que, si por otra parte, ese era tu rollo y te habías quedado sin excusas, pues esta te viene al pelo. Pero claro, cuando un esclerótico oye «haga usted vida normal»  piensa pues vida normal, lo que yo hacía antes,  trabajar 50h a la semana, ir a spinnig a darlo todo 3 veces por semana y pasarme el finde de fiesta, lo normal, vamos. Que es posible que tuvieras un trabajo de 20h, que lleves meses sin salir de fiesta y que no hayas pisado un gimnasio en tu vida, pero ahora hay que  hacerlo  porque es «lo normal» y es lo que hace todo el mundo y,  además ¡¡¡es lo que más te recomienda todo dios!!! aunque hasta ahora fueras un coñazo de persona, da igual , desde que eres esclerótico tienes que ser la polla, así sin tapujos. Porque si no eres la polla te van a mirar como un pobre esclerótico incapaz de disfrutar la vida, así que te vas al Sprinter más cercano (si te va más Decathlon no te voy a juzgar) te compras toda la equipación para todos los deportes (porque empiezas a darle a todos los palos) ya que todo lo que oyes pues es «correr a mí me fue genial » pues tú a correr (o a hacer el ridículo mientras lo intentas) te compras cinta del pelo y todo, a lo profesional, otro te dice «pues a mí nadar», la otra » pues a mí el yoga», «pues a mí el pilates» y así sucesivamente, que tú te quedas mirando a ver si alguno dice «pues a mí ir de bares » para poder lucirte, pero no. Debería de aclarar que los no escleróticos (la gente normal) no hacen todo eso, vosotros (los que aún conservéis los amigos, que esa es otra historia) sabréis qué amigos lo hacen y quienes no porque lo suelen colgar en facebook, pero por alguna razón que seguramente será producto de nuestra mala baba y un afán de superación que no sabíamos que teníamos pues ahora queremos ser lo más.
Es curioso esas personas que hasta el diagnostico eran personas sedentarias, pero de las de sedentario profesional diplomado y de pronto se frustran porque quieren hacer deporte al ritmo del los no escleróticos  y no pueden, (una reflexión así tonta que se me ocurre: aunque no fueras esclerótica/o, si no has hecho deporte desde el colegio, pringarías igual.La esclerosis ahí ni pincha ni corta) pues también tienen que estar en lo que toca, no te vas a levantar una mañana darte 2 carreras y convertirte en Usain Bolt.
He de reconocer que las/los propias/os habitantes de esclerolandia somos bastante responsables de estas extrañas circunstancias a la hora de «hacer vida normal» porque en nuestro afán de encontrar una explicación que nos convenza de porqué carajo nos ha tocado esta emocionante aventura nos metemos en cualquier página, que nos dicen cualquier cosa del tipo «no tomes gluten» o «es la lactosa» o la más cruel de todas (se me pone el bello de punta e pensarlo) no bebas alcohol (darme un segundo que me reponga, se me están saltando las lágrimas de tristeza) y claro, pues nos tiramos de cabeza a ello, sin pensar (tranquilos que luego se pasa) y con el tema de la healthy party pues igual, se pasa a ser esclerovigorexico.
No estoy haciéndo  una crítica a los compañeros de fatigas que han encontrado en el deporte su válvula de escape , ni mucho menos, porque ellos han encontrado la forma de darle un sentido a su  nueva vida para hacerla «normal», un sentido agotador, pero un sentido. Es de lógica que no todos vamos a estar en el mismo rollo, sino habría un atasco de escleróticos haciendo todo tipo de deporte y escalando montañas ( al final nos pondrían un impuesto o algo así), algunos hacen tutoriales con sus truquis, otros escribimos hermosos post en nuestros blogs y otros, simplemente, se dedican a ejercer de escleróticos sin más ambición que la de llevar una vida «normal «, todo vale.
No es de recibo que, encima que estás esclerótica/o perdida/o, frustrada/o porque a veces ya no eres aquel (como decía Raphael) y te estás conociendo (que es muy cansado) y que te dicen que llevar una rutina marcada es lo mejor pero no te cuentan (los muy mamones) que hay que ir añadiendo cosas a la rutina que es un sin fin (parece que hayamos entrado en bucle), que estamos que no nos encontramos y que cuando nos encontramos nos toca lidiar con algún que otro personaje unineuronal como para tener que estar comparándonos entre nosotros.
Hacedme caso y disfrutad de ser únicos, somos exclusivos, y no tenemos porqué cumplir las expectativas de normalidad, debemos dejar de querer ser normales como el resto del mundo, y dedicarnos a disfrutar de nuestra nueva condición de ser la polla. Porque si aún con toda la mierda que tenemos que llevar a cuestas muchos días aún tenemos ganas de reír ¿quien coño quiere ser normal? 
normalYo soy aquel,Raphael

Cucú, ¿¿que crees que ves?? ¡Pues no!

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Aprovechando que con los calores todo se magnifica (que por fin entiendo esa frase cuando la decían los de gran hermano) voy a seguir hablando de los problemas visuales, que tan de moda están desde mayo a septiembre. Como ya recordareis os presenté a la diosa griega diplopía, que a mi no me cae muy allá pero es super famosa en el mundillo, el mundillo esclerótico.
Comenzaré diciendo que yo, ya de serie, me veo menos que un gato de escayola con lo cual ya empezamos jorobando. Resulta que tengo un ojo vago, en consonancia con el resto de mi cuerpo, ese es el heredero de mi imperio (yo creo que esa fue la primera parte de mi cuerpo que fue esclerótico porque está ahí jodiendo, ni veo bien ni se queda en negro), y uno muy trabajador pero bastante miope (ese es adoptado, seguro, porque yo lo de trabajar regular) así que, y a modo de resumen soy como Hans Topo de los Simpson pero mucho más guay, eso sin contar el uniforme de esclerótica que me han calzado ahora. Ahora que lo pienso, sino fuera porque sería algo muy retorcido, parece que le he  hecho alguna putada, pero de las tipo Jackass a mi cuerpo para que aproveche cualquier circunstancia para putearme porque sino no se explica.
Bueno, pues si mezclamos todo lo anterior, con uno de los días de calor que lo flipas que hace en la provincia de Alicante, y claro la esclerosis, esa es la receta de «A partir de las 4 de la tarde no me veo un pijo en su jugo liofilizado» Huelga decir que estas circunstancias tiene alguna que otra pega, así pequeñas, por ponerte quisquillosa, vale, ya sabes, por ejemplo que no puedes operar a nadie (no soy cirujana ni nada, pero me hacía ilusión tener esa opción), ni ser francotirador, que tiene que ser una risa verme disparando entre los temblores y la vista (a los que dispare lo mismo no, pero por lo demás una risa), ni pilotar aviones, ni ser capitana de los soldados de la guardia imperial China… eso así de lo corriente. Como más extraordinario, que salvo vosotros poca gente hace, pues para leer es ciertamente incómodo (que tampoco es que lea mucho, estoy intentando sacarme la carrera con audio-libros, a ver qué tal se da. De momento regular) para ver la tele, que tampoco es un problema porque con la de relajantes que llevo un día de estos voy a parpadear tan largo que se me va a pasar la semana, y el conducir que si lo piensas fríamente tampoco pasa nada (eso de que te lleven por ahí tiene un caché) y que puede pasar como con lo de ser francotirador, que puede dar para unas risas (lo mismo a los que se crucen en tu camino, pues no, pero en youtube se tronchan seguro, que son muy cabrones).
He de decir que la primera vez que te pasa, y sabes que no vas borracha, te agobias un poco, porque como ves en 3D y claro llega un punto (si hace mucho calor) que no sabes si estás hablando con tu compañera de piso o con el frigorífico, así que si estás hablando con el segundo y tu compañera de piso te contesta por la espalda pues ya podéis imaginar… se ha rifado un infarto y te a tocado a ti, llevabas todas las papeletas. También hay que tener en cuenta el momento Risto Mejide, es decir, vamos con las gafas de sol hasta en la ducha, que como tengas muy buena iluminación en el baño te dará la sensación de que te estás duchando en medio del desierto a las 3 de la tarde, es ciertamente molesto, pero la verdad que lo que más me molesta es lo de no poder operar a nadie ahí en plan Anatomía de Grey  ( el Dr Nick Riviera se me parecería más) ya me veía ahí toda puesta de uniforme de quirófano  (que tiene que dar un calor que flipas, me broto solo de pensarlo) y diciendo toda chula «Es un bonito día para quitar hemorroides»
Yo he descubierto que si me quito las gafas (o las lentillas, según el día) este fenómeno meteorológico se me alivia, pero claro no me veo un petardo, así que tenemos un pequeño problema ahí, ya se ha dado el caso de creer estar hablando a mi perra Lola, pensando que está tumbada y estar hablándole al cubo de fregar o a la aspiradora robot si tiene las luces apagadas (la aspiradora, no la perra) y de pronto ponerme las gafas y no estar el pobre animal ni en la misma habitación, que me mira con cara de «¿qué te está pasando? tu antes molabas» y luego se lame el culo, lo que para mi le hace perder credibilidad.
No debe cundir el pánico con este tema, ya que salvo algún brote verde (si eres de los escleróticos ecologistas) o brote multicolor (si eres esclerogay), bueno los colores de los brotes os los elegís vosotros, con los únicos que vamos a tiro hecho es con los eclerogóticos que esos van todo el tiempo de negro, lo cual en los meses de verano es menos práctico aún que el resto del año, eso si, pegan con todo o eso dicen del negro (no me había dado cuenta con todo lo que rima la palabra esclero, vale pa tó) es algo que cuando van llegando las navidades ya se ha pasado, no terminaréis vendiendo cupones ni nada, si no es que lo hacíais antes.

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Sclerostar
Visión políticamente incorrecta de cómo es vivir con Esclerosis Múltiple. :P

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